La vicepresidenta Victoria Villarruel quedó afuera del tradicional Tedeum del 25 de mayo. La dirigente se expresó en sus redes sociales. "El dilema del siglo XXI, al igual que en 1810, sigue siendo la defensa de nuestra soberanía y la protección de la dignidad humana", manifestó en su cuenta de X.
Para Villarruel, "el 25 de mayo de 1810 no fue un quiebre fortuito, sino el fruto maduro de nuestra tradición".
En esa línea, subrayó: "La Revolución de Mayo hunde sus raíces en un humanismo profundamente católico, que se forjó en las aulas de nuestras universidades indianas y en una concepción de la libertad que siempre reconoció la eminente dignidad de la persona humana bajo el orden natural y divino".
"Ser libres, para nuestros próceres, era asumir la responsabilidad de nuestro propio destino sin abdicar de nuestra identidad. Hoy, la custodia de esa herencia nos convoca ante nuevos y complejos desafíos", continuó.
El 25 de mayo de 1810 no fue un quiebre fortuito, sino el fruto maduro de nuestra Tradición. La Revolución de Mayo hunde sus raíces en un humanismo profundamente católico, que se forjó en las aulas de nuestras universidades indianas y en una concepción de la libertad que siempre… pic.twitter.com/GAGAuKf0QQ
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) May 25, 2026
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