Además, remarcó que “una dictadura es violencia y es una vergüenza para el país”, y destacó la tarea de los organismos de Derechos Humanos para sostener, desde 1983, “una democracia con el voto de la gente”.
De Carlotto subrayó que “las abuelas siguen trabajando como siempre” en la búsqueda de unos 300 bebés apropiados durante la dictadura. "Hay gente muy buena que nos ayuda a seguir adelante”, recalcó en declaraciones radiales.
“Abuelas quedamos dos, la vicepresidenta y yo”, afirmó en alusión a Buscarita Navarro de Roa, y precisó que quienes integran actualmente la organización “son todos nietos encontrados y hermanos”, ya que “Abuelas va a seguir siempre para encontrar a los que buscamos hace tantos años”.
Por último, aseveró:“Nos tienen que ayudar todos, los que habitan nuestra patria y algunos que están afuera, porque los nietos pueden estar viviendo en un país lejano porque no saben quiénes son realmente, porque les han mentido sobre su verdadera familia”.
