En su tercer discurso en Davos, el presidente Javier Milei defendió al “capitalismo de libre empresa” frente a lo que definió como “políticas socialistas” que amenazan con “destruir a Occidente”.
El presidente afirmó que “la eficiencia no es compatible con diversos esquemas de equidad y justicia, sino que surge solo de uno de ellos: el respeto de la propiedad privada y la función empresarial”.
"Maquiavelo ha muerto, por lo tanto es momento de enterrarlo. Es más, dado el vínculo profundo entre la moral y los mercados libres, estos últimos nos hacen mejores personas, ya que gracias a los mercados dinámicamente eficientes, podemos al mismo tiempo progresar económicamente, defender la propiedad privada, mantener la paz, alcanzar la armonía social y fortalecer aquellas virtudes sociales que son indispensables para una sociedad próspera," aseveró.
No obstante, celebró: "El mundo ha comenzado a despertar, la mejor prueba de ello es lo que está pasando en América con el renacer de las ideas de la libertad. Por lo tanto, América será el faro de luz que vuelva a encender a todo Occidente, y con ello pagará su deuda civilizatoria como muestra de gratitud hacia sus bases en la filosofía griega, el derecho de los romanos y en los valores judío-cristianos"
El mandatario destacó la necesidad de “expandir las fronteras de producción” y así “impulsar la creatividad y la coordinación empresarial”. “Hay que remover todas las trabas artificiales que dificultan el proceso empresarial”, sostuvo.
“Acabamos de demostrar que el capitalismo de libre empresa no solo es justo, sino que además es eficiente y genera una mayor tasa de crecimiento”, sentenció.
