Brasil dejará de representar a la Argentina en la Embajada en Venezuela tras asumir ese rol a mediados de 2024.
La medida se produce en un contexto de diferencias entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva respecto al operativo militar.
Los funcionarios diplomáticos, consultores y agregados de defensa argentinos en Caracas debieron abandonar la Embajada en agosto del 2024 producto de diferentes medidas de intimación del régimen que en ese momento presidía Nicolás Maduro.
En ese entonces, el Gobierno argentino le había pedido asistencia a Brasil para que tomara las riendas de la custodia de los locales de la misión argentina, incluyendo la Embajada y la Residencia Oficial, así como los intereses de la Nación en ese país. También de continuar con el asilo de cinco dirigentes opositores al régimen que permanecían en la Embajada y que fueron rescatados por Estados Unidos a mediados del año pasado.
Lula había accedido en un gesto de distensión con su par argentino, con quien buscaba un acercamiento que finalmente nunca se produjo: hasta el día de hoy, ambos solo se vieron en reuniones de entidades supranacionales, nunca a través de reuniones bilaterales.
